La Cosecha
La Cosecha Pida mÃa, este amor nuestro nada tiene de juego.
¡Por la noche, cuántas veces el huracán se ha echado sobre mi lámpara extinguiéndola con su soplo terrible!
¡Las veces que las negras dudas se agolparon sobre mi cabeza e impidieron que contemplara las estrellas de mi cielo!
¡Cuántas veces, el diluvio y las aguas rompieron su riberas arrasaron mis cosechas! ¡Y mi desesperación, en un lamento, desgarró entonces mi cielo desde el norte al sur!
¡Vida mÃa! ¡El dolor golpea y lacera este amor nuestro! ¡Qué esperanza! No es ni apático ni es frÃo como la muerte...
