La Cosecha
La Cosecha Por la grieta del muro penetra el tajo de luz.
¡Luz victoriosa! ¡Has atravesado el corazón de la noche!
¡Atraviesa, también, con tu espada refulgente, este mi laberinto de dudas y vanos anhelos!
¡Victoria! Acude, tú, Implacable, tú que tienes la más terrible de las blancuras.
¡Oh, luz! ¡Cómo redobla tu tambor marcial sobre el fuego! Tu roja antorcha se agita en lo alto y, en un esplendoroso concierto, da muerte a la muerte.
