La Cosecha
La Cosecha Para ti mi canto de victoria, hermano Fuego
Eres la imagen fulgurante de la medrosa libertad. Paseas por el cielo tus brazos múltiples y deslizas tus dedos por las cuerdas tensas del arpa. ¡Cuán hermosa es, hermano Fuego, la música de tu danza!
Cuando suene mi postrera hora y se abran a mi espÃritu las puertas, serás tú quien convierta en cenizas esta traba de mis manos y mis pies. Mi cuerpo se confundirá contigo, Fuego. En tu frenético torbellino envolverás mi corazón. Y lo que tuvo de luciente ardor mi vida, estallando, en un último destello, se confundirá con tu llamarada redentora.
