La Cosecha
La Cosecha No quiero más amor de ese que es incapaz de contenerse y como el vino espumoso desborda de su vaso, volcándose y perdiéndose sin objeto.
Que tu amor sea puro y fresco como la lluvia mañanera, que es bendición para la tierra sedienta y hace desbordar, las tinajas del hogar.
Que tu amor penetre hasta el fondo, calándola, a la vida. Que se derrame cual invisible savia, prolongándose por las ramas del árbol de la vida, haciendo brotar las flores y los frutos.
¡Dame, dame de, ese amor tranquilo y fuerte, que penetra en el corazón y lo, satura de paz!
