La desaparición de Kahlan
La desaparición de Kahlan Richard entrecerró los ojos. Entre los escombros, sombras se movÃan con cautela. No eran simples merodeadores. Algo en su postura, en la forma en que acechaban, lo hacÃa pensar en soldados. O peor aún, en cazadores.
—Tengan cuidado —susurró Nicci.
El eco de sus pasos resonó contra las piedras antiguas mientras avanzaban. Richard no pudo evitar sentir que cada pared, cada inscripción gastada por los siglos, estaba observándolos, registrando su paso en un mundo que ya no los reconocÃa.
Llegaron al corazón de la ciudad, donde el Gran Archivo se alzaba, una estructura de piedra oscura cubierta de grietas pero aún desafiante ante el paso del tiempo. La gran puerta, con inscripciones en una lengua olvidada, estaba entreabierta.
—Si alguien entró antes que nosotros, puede que el libro ya no esté —dijo Nicci.
—Entonces será mejor que nos demos prisa —respondió Richard, cruzando el umbral.
El aire dentro del Archivo era espeso, cargado de polvo y un silencio opresivo. Pasillos interminables se extendÃan en todas direcciones, repletos de estantes inclinados y pergaminos desmoronándose con el tiempo.
Y entonces, un ruido.
Un crujido sutil, un roce de tela contra piedra. No estaban solos.