El estado judÃo
El estado judÃo El Estado nace como resultado de la lucha de un pueblo por su existencia. En esta lucha no es posible salir al encuentro de una misión conveniente. A buen seguro, que fracasarÃa cualquier empresa que quisiera alcanzar, primeramente, una determinación formal de la mayorÃa. La escisión interna privarÃa al pueblo de defensa contra la crisis externa. No es posible poner de acuerdo a todo el mundo. Por eso, el gestor toma el mando y marcha a la cabeza.
El gestor del Estado está suficientemente autorizado cuando la cosa pública está en peligro y el dominus está incapacitado para ayudarse a sà mismo por pusilanimidad o por otros motivos.
Pero, debido a su intervención, el gestor queda obligado para con el dominus de manera casi análoga a la de un contrato, quasi ex contractu. Esta es la relación jurÃdica preexistente al Estado o, mejor aún, que nace con él.