El estado judÃo
El estado judÃo Estas son, pues, cosas de puro cálculo. Habrá que observar y establecer, en cada lugar, hasta dónde pueda ir la Company sin que peligre su existencia. Por eso tratará francamente con los ministros de hacienda. Estos verán con toda claridad la buena fe y darán, en todas partes, las facilidades que demuestren ser necesarias para llevar a cabo, con éxito, la gran empresa.
La Company puede hacer procurar beneficios con el transporte de cargas y de viajeros. Donde los ferrocarriles pertenecen al Estado, la cosa resulta clara. Donde los ferrocarriles pertenecen a empresas privadas, la Company tiene que conseguir facilidades y precios reducidos, puestos que cada uno hace el viaje por propia cuenta. Para la clase media regirá el sistema de Cook y para las clases pobres, el del transporte de personas. La Company podrÃa ganar mucho con la reducción de las tarifas en el transporte de personas y carga. Pero su principio tiene que ser también aquÃ, cobrar solamente el dinero para su propia conservación.