El estado judÃo
El estado judÃo La Jewish Company beneficiará directamente, en su cÃrculo de acción, a los diversos Estados. En todas partes, puede asegurarse a los gobiernos la venta de bienes judÃos, abandonados en condiciones favorables. Los gobiernos, a su vez, podrán utilizar, para ciertas mejoras sociales y de común acuerdo, esta exportación en gran escala. La Jewish Company prestará ayuda a los gobiernos y parlamentos que quieran dirigir la migración interna de los ciudadanos cristianos. La Jewish Company pagará también grandes impuestos. La casa central tendrá su sede en Londres, porque la Company debe estar, desde el punto de visa del derecho privado, bajo la protección de una gran potencia que no sea actualmente antisemita. Pero la Company, cuando se la proteja oficial y oficiosamente constituirá, en todas partes, un rico filón de impuestos. La Company fundará, en todas partes, sucursales a las que se podrán gravar con impuestos. Además ofrecerá la ventaja de transferir, dos veces, los bienes inmuebles; por consiguiente serán dos las escrituras y los impuestos dobles. La Company asumirá, transitoriamente, la apariencia de compradora, en los casos en que no intervenga sino como agente de bienes inmuebles. Figurará, momentáneamente, en el catastro como propietaria, aunque no quiera nada.