El estado judÃo
El estado judÃo Por otra parte, no se le exige a la alta banca que facilite una suma tan enorme como un acto de caridad. Esto serÃa una pretensión insensata. Los fundadores y accionistas de la Jewish Company realizan, más bien, un buen negocio y podrán darse cuenta, de antemano, de las probabilidades favorables o desfavorables que ofrece. Vale decir que la Society of Jews facilitará todos los documentos y expedientes, por los que conocerán las probabilidades favorables o desfavorables de la Jewish Company. La Society of Jews habrá investigado, en especial, el alcance del nuevo movimiento judÃo y podrá dar a los fundadores de la Company datos exactos del número de interesados con que se podrá contar. Instituyendo la moderna estadÃstica judÃa, que ha de abarcar todos los aspectos de la vida judÃa, la Society hará las veces de una Société d’etudes de la Company, tal como se acostumbra organizarlas en Francia, antes de pasar a la financiación de una grandÃsima empresa.
Sin embargo el asunto no obtendrá, tal vez, la preciosa aprobación de los magnates judÃos del dinero. Quizás traten de encender la guerra contra nuestro movimiento judÃo por medio de sus servidores y agentes secretos. Una lucha semejante, como cualquier otra que se nos imponga, la sostendremos sin miramientos de ningún orden.
Los magnates del dinero, quizás, se contentarán con desentenderse del asunto con una sonrisa que implique su rechazo.