Amo y criado

Amo y criado

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya está —exclamó a continuación, dirigiéndose no ya a la cocinera, sino al cinturón, mientras remetía las puntas—. Así no se desatará —añadió y, subiendo y bajando los hombros, para que los brazos se movieran con soltura, se puso encima el caftán, de nuevo arqueó la espalda, para liberar los brazos, se dio unos golpecitos en las axilas y cogió las manoplas de un estante—. Bueno, ya estoy listo.

—Deberías abrigarte los pies, Nikita —dijo la cocinera—. Tus botas están muy viejas.

Nikita se detuvo, como si se hubiera acordado de algo.

—Debería hacerlo… Pero también puedo ir así. No vamos muy lejos. —Y salió corriendo al patio.

—¿No pasarás frío, Nikítushka? —le dijo el ama, cuando se acercaba al trineo.

—Al contrario, tengo calor —respondió Nikita, poniendo algo de paja en la parte delantera del trineo, para cubrirse los pies, y guardando debajo el látigo, que con un caballo tan bueno no tendría necesidad de usar.

Vasili Andreich ya estaba sentado en el trineo, ocupando casi todo el curvo respaldo con su espalda envuelta en dos pellizas; en seguida cogió las riendas y las sacudió. Nikita saltó al trineo en marcha y se acomodó delante, a la izquierda, con una pierna colgando.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker