Ana Karenina
Ana Karenina –Debes tener en cuenta –dijo– que se trata de una institución nueva, indudablemente útil, al frente de la cual se necesitan sobre todo hombres «honrados» –terminó, recalcando las palabras «hombres honrados».
Pero la significación moscovita de «hombre honrado» era incomprensible para Alexey Alejandrovich.
–La honradez es una cualidad negativa –sentenció.
–De todos modos –insistió Oblonsky– me harás un gran favor hablándole de mà a Pomoszky. Asà trabaré conversación con él más fácilmente.
–Lo haré con gusto, pero me parece que este asunto depende de Bolgarinov ––dijo Alexey Alejandrovich.
–Bolgarinov está completamente de acuerdo –afirmó Oblonsky.