Ana Karenina
Ana Karenina Esteban Arkadievich se sentÃa abatido, lo que le sucedÃa muy pocas veces y no pudo dormir en mucho tiempo. Todo lo que recordaba le daba asco; y más que nada, recordaba como algo muy vergonzoso la noche pasada en la casa de la condesa Lidia lvanovna.
Al dÃa siguiente recibió la respuesta de Alexey Alejandrovich con respecto al divorcio. Era una negativa rotunda, terminante.
Esteban Arkadievich comprendió que esta decisión habÃa sido inspirada por las palabras que durante su sueño –real o fingido– habÃa pronunciado el francés.