Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–No pensaba ni piensa casarse. Está muy enferma y los médicos la han enviado al extranjero. Hasta se teme por su vida.

–¿Qué dices? ––exclamó Levin–. ¿Muy enferma? ¿Qué tiene? ¿Cómo es que â€¦ ?

Mientras hablaba, «Laska», aguzando los oídos, miraba al cielo y contemplaba a los dos con reproche.

«Ya han encontrado ocasión de hablar», pensaba la perra. «Y mientras tanto el pájaro está aquí, volando.

Y no van a verlo. Â»

Pero en aquel momento los dos cazadores oyeron a la vez un silbido penetrante que parecía golpearles las orejas.

Ambos empujaron sus armas, brillaron dos relámpagos y dos detonaciones se confundieron en una.

Una chocha que volaba muy alta plegó las alas instantáneamente y cayó en la espesura, doblando al desplomarse las ramas nuevas.

–¡Magnífico! ¡Es de los dos! –exclamó Levin y corrió con «Laska» en dirección al bosque para buscar la chocha.

«¿No me han dicho ahora algo desagradable?», se preguntó. «¡Ah, sí; que Kitty está enferma! En fin, ¿qué le vamos a hacer? Pero me apena mucho», pensaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker