Ana Karenina
Ana Karenina Reflexionando acerca de los demás detalles, Alexey Alejandrovich no veÃa motivo para que la relaciones con su mujer no pudiesen continuar como antes. Cierto que jamás podrÃa volver a respetarla, pero no habÃa ni podÃa haber motivo alguno para que él destrozara su vida y sufriese porque ella fuera mala e infiel.
«SÃ; pasará el tiempo, que arregla todas las cosas, y nuestras relaciones volverán a ser las de antes», se dijo Alexey Alejandrovich.
Y añadió:
«Es decir, esas relaciones se reorganizarán de tal modo que no experimentaré desorden alguno en el curso de mi vida. Ella debe ser desgraciada, pero yo no soy culpable y no tengo por qué ser desgraciado a mi vez».