Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Entra usted en un momento de su vida en el que hay que escoger un camino y seguirlo. Rece para que Dios le ayude y le perdone en su misericordia –concluyó–. Nuestro Señor Jesucristo te perdone en su inmensa misericordia y amor a los hombres, hijo mío…

Y, terminada la oración absolutoria, el sacerdote le bendijo y le despidió.

Aquel día, al volver a casa, Levin se sintió alegre viendo que aquella situación forzada había terminado sin necesidad de mentir.

Además le quedó la vaga impresión de que lo que le dijera aquel anciano simpático y bueno no era tan necio como al principio le había parecido, y que en sus palabras había algo que necesitaba una aclaración.

«Naturalmente que ahora no», pensaba Levin, «pero después, algún día â€¦ ».

Sentía más que antes que su alma estaba turbia y no pura del todo y, con respecto a la religión, se hallaba en el mismo estado que él veía en las almas de los demás, en aquel estado que reprochaba a su amigo Sviajsky.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker