Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¡Oh! –exclamó Kitty, radiante de alegría al verle–. ¿Cómo? Tú… usted –hasta aquel último día le había hablado indistintamente de «usted» y de «tú» –. No te esperaba. Estoy repartiendo mis vestidos de soltera, mirando a quién puedo regalárselos…

–Muy bien –dijo él mirando súbitamente a la muchacha.

–Sal, Duniascha… Ya te llamaré cuando… –ordenó Kitty–. Pero, ¿qué te pasa? –preguntó, continuando decididamente su tuteo después de que la criada hubo salido. Ella veía la extraña expresión de su rostro, agitado y sombrío, y tuvo miedo.

–Kitty, sufro mucho y no puedo soportarlo solo… –repuso Levin, con desesperación, deteniéndose ante ella y mirándola suplicante.

Veía bien, por la mirada franca y cariñosa de su novia que no le saldría nada de lo que quería decirle, pero necesitaba que ella misma le sacase de dudas.

–He venido a decirte que todavía estamos a tiempo, que aún es posible deshacer y arreglar…

–¡No lo comprendo! ¿Qué te pasa?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker