Cuentos populares
Cuentos populares —Le juro, Mijail Dorofeievich, que es todo lo que tengo, y hasta eso lo he pedido prestado a Jdanov —dijo, sollozando—. En cuanto los gane, le devolveré los otros dos rublos. Él (ni el mismo Velenchik sabÃa quién era él) me ha hecho pasar por un bribón ante usted. Él, con su alma vil e hipócrita, ha robado a un soldado, hermano suyo, lo último que tenÃa; y yo que sirvo desde hace quince años…
En honor a Mijail Dorofeievich hay que decir que no aceptó los dos rublos restantes cuando Velenchik, al transcurrir dos meses, fue a entregárselos.