Cuentos populares
Cuentos populares —¡Cómo no! He escrito dos cartas, pero no me ha contestado. O se ha muerto o no me contesta porque vive en la miseria. ¡Qué se le va a hacer!
—¿Hace mucho que le has escrito?
—Al llegar de Dargo le envié la segunda carta.
—¿Por qué no cantas Beriozochka? —preguntó Jdanov a Antonov, el cual, apoyándose en las rodillas, tarareaba algo.
Antonov entonó la canción que le pedía.
—Ésta es la canción predilecta de Jdanov —me dijo Chikin en un susurro, tirándome del capote—. Si alguna vez Filip Antonovich la toca, se echa a llorar.