Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿En Dargo? —exclamó el infante, levantándose y sacudiendo la pipa. De nuevo entornó los ojos y moviendo la cabeza dijo—: ¡Aquello fue tremendo!

Y el soldado se alejó.

—¿Quedan aquí muchos de los que estuvieron en Dargo? —pregunté.

Pues Jdanov, yo, Patzan, el que está de permiso ahora, y otros seis. No creo que haya más.

—Parece que Patzan ha echado una cana al aire aprovechándose de su permiso —observó Chikin, extendiendo las piernas y apoyando la cabeza en un tronco—. Pronto va a hacer un año que está ausente.

—Y tú, ¿has tomado algún permiso? —le pregunté a Jdanov.

—No, no lo he hecho nunca —contestó de mala gana.

—Es agradable tomarse unas vacaciones —dijo Antonov—, cuando se es de una familia rica o cuando se tienen fuerzas para trabajar. Entonces es halagüeño y, además, la familia se alegra.

—¿Para qué va uno a ir a su casa cuando no tiene más que un hermano que apenas puede mantenerse? No se va a ocupar del soldado. Al cabo de veinticinco años, ni sabe uno si vive.

—¿No le escribe? —pregunté.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker