Cuentos populares
Cuentos populares Nuestra tienda estaba situada cerca de los cañones, en un lugar alto y seco, desde el cual se abarcaba una gran extensión. En una explanada, junto a la tienda y al pie de la batería, habíamos instalado un juego de bolos. Los serviciales soldados nos habían traído bancos de mimbre y una mesita. Debido a estas comodidades, a nuestros compañeros, los oficiales de artillería, y algunos de infantería, les gustaba reunirse por las noches en nuestra batería, que llamaban el club.