Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Emilian siguió avanzando. Era imposible dejar de hacerlo, pero ya no le preocupaban los regalos, ni tampoco llegar a las casetas. Pensaba en el niño. Se preguntaba dónde se habría metido su compañero Yasha; y recordaba a la gente ahogada que había visto en el foso. Una vez que hubo llegado a las casetas, recibió una bolsita y un vaso; sin embargo, esas cosas no lo alegraron. Al principio, había experimentado contento al ver que se había librado de las apreturas. Ya podía respirar y moverse tranquilamente. Pero ese sentimiento no tardó en desaparecer, a causa del espectáculo que se presentó ante sus ojos: una mujer envuelta en un mantón de rayas, con el vestido desgarrado, los cabellos rubios despeinados, yacía boca arriba y sus pies, calzados con botas abotonadas, estaban tiesos. Una de sus manos descansaba sobre la hierba y la otra, con los dedos plegados, en el pecho. Su rostro estaba lívido, como el de los cadáveres. Esa mujer era la primera que había muerto ahogada entre la multitud y la habían arrojado al otro lado del recinto, justamente ante la tribuna del zar.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker