Cuentos populares
Cuentos populares —Voka, no llores; ve a decir a la niania que te has comido la tarta sin querer y pídele perdón. Mañana le daremos nuestra ración. La niania es buena.
Voka dejó de llorar y se enjugó las lágrimas con las palmas de las manos.
—¿Cómo se lo voy a decir? —balbuceó, con voz temblorosa.
—Vamos juntos.
Los niños fueron a ver a la niñera; y volvieron al comedor, felices y contentos. También se sintieron felices y contentos la niania y los padres cuando ésta les contó, emocionada y divertida, lo que habían hecho los pequeños.