Cuentos populares
Cuentos populares »Desde luego, me di cuenta de que ya no me quería.
»Me habló de la hermosura de Dobrii y de su amor hacia él.
»Sus entrevistas continuaron y mis relaciones con ella se hicieron cada vez más frías y más tirantes…
»Poco tiempo después, nos enviaron a pastar.
»A partir de entonces comencé a tener goces y alegrías nuevas que me consolaron de mis pesares.
»Tuve amigas y tuve camaradas.
»Aprendimos juntos a comer hierba, a relinchar como los mayores y a saltar en torno a nuestras madres, levantando al aire nuestras colas.
»¡Dichoso tiempo aquél!
»Todos me admiraban. Todos me querían; y se me perdonaban todas mis locuras. Pero fue entonces, precisamente, cuando me ocurrió una cosa terrible…».
Al decir esto, el viejo animal suspiró profundamente…
Empezaba a despuntar la aurora. Rechinó la puerta y el viejo Néstor apareció en ella.
Los caballos se separaron al verle entrar, y el guardián, después de arreglar la montura del pío, hizo salir al ganado.