Cuentos populares
Cuentos populares Tan pronto como los caballos entraron de nuevo en el corral, agrupáronse en derredor del viejo, quien reanudó de esta manera su relato:
«En agosto me separaron de mi madre. Pero no lo sentí: llevaba en su vientre a mi hermano menor, al célebre Ussan, y observé que yo estaba relegado ya a segundo término.
«No tuve celos de él. Lo único que noté fue que no amaba ya del mismo modo a mi madre.
«Sabía, además, que una vez separado de ella me quedaría con mis jóvenes camaradas, y que todos los días iría a pasearme por los campos y las praderas con ellos.
«Tenía a Milii por compañero de cuadra.
«Milii era un caballo de silla, y cuando fue mayor tuvo el honor de ser montado por el emperador y de ser reproducido en fotografía.
En aquella época sólo era un potrillo de piel fina, de cuello graciosamente encorvado y de remos finos y aplomados. Estaba siempre de buen humor. Siempre dispuesto a jugar, a lamer a sus amigos, y a burlarse de los caballos y de los hombres.
«Nos unió una tierna amistad, y siempre estábamos juntos: pero aquella amistad duró poco.
«Como os acabo de decir, Milii era de carácter alegre y ligero.