Cuentos populares
Cuentos populares Sin motivo alguno, en opinión de Ivan Ilich —de gaieté de coeur como se decía a sí mismo—, su mujer comenzó a perturbar el placer y decoro de su vida. Sin razón alguna comenzó a tener celos de él, le exigía atención constante, le censuraba por cualquier cosa y le enzarzaba en disputas enojosas y groseras.