Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Estuvo inquieto la jornada entera; al día siguiente, a la doce, se acercó a la casa del guarda. Danila le esperaba en la puerta y con un gesto significativo le señaló hacia el bosque. Evgueni sintió que la sangre le afluía al corazón y se dirigió al huerto. No había nadie. Se llegó al baño, tampoco; echó un vistazo dentro, salió y en eso oyó el ruido de una rama que se partía. Miró alrededor: ella se encontraba entre los árboles, al otro lado del barranco. Se lanzó en esa dirección. En el barranco había muchas ortigas, de las que él no se había dado cuenta. Procurando evitarlas, perdiendo los lentes, que se le escaparon de la nariz, subió a la parte opuesta del barranco. Con una blusa blanca, bordada, una falda de color rojo oscuro y un pañuelo de un rojo vivo, descalza, lozana, firme y hermosa, le sonreía tímidamente.

Hay un sendero ahí; podía haber dado la vuelta —le dijo—. Hace tiempo que espero.

Evgueni se acercó a ella, la contempló, adelantó las manos…

Un cuarto de hora después de apartaban. Él se puso los lentes, se acercó a la casa del guarda y, a la pregunta de Danila de si había quedado satisfecho, le dio un rublo y se dirigió a su casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker