Cuentos populares
Cuentos populares No puedo decírtelo. No lo sé. Lo que sé es que tú te ves en grandes dificultades.
Evgueni vio que la propia María Pávlovna no sabía qué decir y ella misma trataba de averiguar su parecer.
—Lo que deduzco de todo esto es que hay que pagar —dijo el hijo—. Mañana iré a hablar con ella; el asunto no puede demorarse.
—Me da mucha pena por ti. Pero ¿sabes?, será mejor. Dile que debe esperar —añadió María Pávlovna, al parecer satisfecha y orgullosa de la decisión del hijo.