Cuentos populares
Cuentos populares El hecho de haber confiado al tío su secreto y, sobre todo, los suplicios y la vergüenza que había sufrido después del día de la lluvia, devolvieron la calma a Evgueni. Quedó decidido que irían a Yalta. Mientras tanto, Evgueni hizo un viaje a la ciudad al objeto de arbitrar dinero para el viaje, tomó sus disposiciones en lo relativo a la casa y la hacienda, recobró la alegría, se sintió atraído de nuevo por su mujer y empezó a revivir moralmente.
Así, sin haber visto ni una sola vez a Stepanida después del día de la lluvia, salió con su mujer hacia Crimen. Allí pasaron dos meses excelentes. Era tantas las nuevas impresiones, que todo lo anterior pareció haberse borrado para Evgueni. En Crimen encontraron a antiguos conocidos, con los que intimaron, e hicieron nuevas amistades. La vida allí era para Evgueni una continua fiesta, además de que le resultaba instructiva y útil. Intimaron con el antiguo mariscal de la nobleza de su propia provincia, hombre inteligente y liberal, que tomó cariño a Evgueni, le expuso sus puntos de vista y le ganó para su partido. A fines de agosto Lisa dio a luz a una hermosa niña; contra todo lo que se esperaba, el parto resultó muy fácil.