Cuentos populares
Cuentos populares Llegó a casa y, sin decir nada a su mujer, se encerró en el despacho.
¡No entres! —gritó a Lisa desde el otro lado de la puerta—. Ya te enterarás de todo.
Una hora más tarde llamó a un criado y le mandó a preguntar si Stepanida habÃa quedado con vida.
El criado estaba al tanto ya y le dijo que habÃa muerto hacÃa un rato.
—Perfectamente. Ahora déjame. AvÃsame cuando venga el comisario o el juez de instrucción.
El comisario y el juez llegaron a la mañana siguiente, y Evgueni, después de despedirse de su mujer y su hija, fue conducido a la cárcel.
Lo juzgaron. Eran los primeros tiempos del tribunal de jurados. Considerado su enajenación temporal, sólo lo condenaron a penitencia eclesiástica.
Estuvo nueve meses en la cárcel y uno en un monasterio.
Ya en la cárcel habÃa empezado a beber, en el monasterio siguió haciéndolo, y cuando volvió a casa era ya un alcohólico sin voluntad e irresponsable.