Cuentos populares
Cuentos populares Esperanzados y temerosos, todos miran a Fiodor Filipovich, que, apoyándose en el hombro de un criado servicial, se quita la bota derecha con la punta de la izquierda.
—Está allÃ, donde se ve aquel grupo de gente, a la derecha del sauce —le dice alguien.
—¡Ya lo sé! —contesta el administrador.
Frunce el ceño ante las muestras de pudor de las mujeres mientras se quita la camisa y la cruz que lleva al cuello: se las entrega a un chiquillo que, permanece inmóvil ante él y se dirige al estanque, pisando enérgicamente la hierba segada.