Cuentos populares
Cuentos populares «¿Será posible que me esté helando? —pienso a través del sueño—. Dicen que, cuando uno se hiela, empieza por dormirse. Es mejor ahogarse que morir helado; me sacarán con unas redes. Aunque, por otra parte, da igual que me ahogue o me hiele, con tal que no se me incrustase ese palo en la espalda y pueda adormilarme».
Por un instante, caigo en la inconsciencia.