Cuentos populares
Cuentos populares En el último año, Liza había sufrido incomparablemente más de lo que sufriera en los veinticinco precedentes. Durante ese año se le reveló repentinamente lo vacía que había sido su vida anterior; y vio, de un modo claro, la bajeza de la existencia que llevara entre la alta sociedad petersburguesa, así como en su casa, donde, lo mismo que los demás, disfrutaba de una vida animal, aunque tan sólo superficialmente, sin llegar a caer en sus profundidades.