Cuentos populares
Cuentos populares —Tiene que ser muy rico si es hermano del prÃncipe Iván —observó uno de los jóvenes.
—Si ha recuperado sus bienes, claro está —comentó otro—. Verdaderamente parece que son más de los que deportaron… Oye, Jikuskg, cuéntanos aquella anécdota del dieciocho —añadió, dirigiéndose a un oficial del regimiento de Cazadores que tenÃa fama de buen narrador.
—Venga, cuéntanosla.
—Es un hecho real que ocurrió aquÃ, en el hotel Chevalier, en la gran sala. Llegaron tres decembristas. Se instalaron en una mesa y se pusieron a comer. Frente a ellos habÃa un señor de cierta edad, respetable, que prestaba atención a todo lo que decÃan de Siberia. Les preguntó algo, cambiaron un par de palabras y poco a poco entablaron conversación. Él también venÃa de Siberia.
—¿Conoce Nerchinsk?
—¡Cómo no! He vivido allà mucho tiempo.
—¿Conocerá entonces a Tatiana Ivanovna?
—¡Desde luego!
—PermÃtame que le pregunte, ¿usted es de los desterrados?
—SÃ, he tenido esa desgracia.
—A nosotros nos deportaron el catorce de diciembre. Es extraño que no le hayamos conocido si ha sido desterrado por lo mismo. ¿Cómo se apellida?