Cuentos populares
Cuentos populares Al día siguiente, el escuadrón se puso en marcha. Los oficiales se marcharon sin despedirse de los dueños de la casa. No hablaron entre sí. Estaban dispuestos a batirse en la primera etapa. Mas el capitán de caballería Schultz, a quien Turbin había elegido como padrino, supo arreglar el asunto. No se batieron y nadie se enteró de aquella aventura. Turbin y Polozov siguieron tuteándose cuando se encontraban en los banquetes y ante las mesas de juego; pero sus relaciones nunca volvieron a ser las de antaño.
11 de abril de 1856.