Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

(Ya en el Cáucaso me enteré, y no por él mismo, de que el capitán había estado cuatro veces gravemente herido, y, como es natural, no le había escrito nada a su madre de sus heridas, ni tampoco de las campañas).

—Que lleve siempre esta santa imagen —continuó la vieja—. Lo bendigo con ella. ¡La santísima Virgen lo protegerá! Sobre todo, que la lleve siempre en las batallas. Dígale que se lo ordena su madre.

Le prometí cumplir su encargo al pie de la letra.

—Sé que se encariñará usted con mi Pashenka —continuó la viejecita—. ¡Es tan simpático! Figúrese que no pasa un año sin que me mande dinero, y a mi hija Anushka también la ayuda; ¡y todo eso de un sueldo! Me paso la vida agradeciendo a Dios el haberme dado un hijo así —concluyó con lágrimas en los ojos.

—¿Le escribe a menudo? —pregunté.

—Muy de tarde en tarde, padrecito: algo así como una vez al año, sólo cuando me manda dinero me pone unas letritas. Me dice: «Si no le escribo, mamaíta, es que estoy sano y salvo; si Dios me llamara, entonces se enteraría de ello sin mí».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker