El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado Sucedió que un sábado Jesús iba por un campo con sus discípulos. Los discípulos sintieron hambre y por el camino cogieron espigas, las desgranaron con las manos y las comieron. Pero según la enseñanza de los ortodoxos, Dios dispuso a Moisés el mandamiento de la observancia del sábado para que en sábado nadie hiciera nada. Y según la enseñanza ortodoxa, Dios mandaba apedrear a quien trabajara en sábado.
MT 12:
2. Viendo los ortodoxos que los discípulos desgranaban las espigas en sábado, dijeron: «En sábado no se debe hacer esto. En sábado no se debe trabajar y vosotros desgranáis espigas. Dios dispuso del sábado y mandó castigar con la muerte la violación de esta ley».
7. Oyó esto Jesús y dijo: «Si vosotros comprendierais lo que significan las palabras de Dios “quiero amor y no sacrificios”, no encontraríais culpa donde no la hay.
8. El hombre es más importante que el sábado».
LC 13:
10. Sucedió otro sábado que, cuando Jesús enseñaba en la congregación,
11. se le acercó una mujer enferma pidiéndole ayuda.
12. Y Jesús se puso a tratarla.