El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado 14. Entonces un dirigente ortodoxo eclesiástico, indignado con Jesús, dijo al pueblo: «En la ley de Dios se ha dicho: la semana tiene seis días para trabajar».
LC 14:
3. A esto preguntó Jesús a los jueces ortodoxos: «Entonces, ¿según vuestra ley tampoco hay que ayudar a una persona en sábado?».
6. Y ellos no supieron qué responder.
MT 12:11; LC 14:5.
Entonces Jesús dijo: «¡Embaucadores! ¿Acaso en sábado cada uno de vosotros no desata su ganado del pesebre y lo lleva a beber? Y si a uno se le cae una oveja al pozo, correrá para sacarla, aunque sea en sábado.
MT 12:
12. El hombre vale más que una oveja. Y decís que no hay que ayudar al hombre. ¿Qué creéis que hay que hacer en sábado, lo bueno o lo malo? ¿Salvar un alma o condenarla? Siempre hay que hacer el bien, incluso en sábado».
MT 9:
9. Un día Jesús vio a un recaudador de impuestos recaudando. El recaudador se llamaba Mateo. Jesús habló con él y Mateo lo entendió, y lo invitó a su casa para ofrecerle comida y bebida.