El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado 47. Aquel que se considera justo no hará obras de amor. Hará obras de amor quien se considere pecador. Y los actos de amor salvan de cualquier extravío».
48. Y le dijo a ella: «Sí, tú te has liberado de tus extravíos». Y dijo Jesús: «Todo depende de cómo se considere uno a sí mismo. El que cree ser bueno, no será bueno; y el que cree ser malvado, es bueno».
LC 18:
10. Y dijo aún Jesús: «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era un ortodoxo, el otro un publicano infiel.
11. El ortodoxo oraba así: “Te doy las gracias, Señor, porque no soy como los otros: no soy ni tacaño, ni mentiroso, ni libertino ni soy tan canalla como ese publicano.
12. Ayuno dos veces a la semana y entrego la décima parte de mi propiedad”.
13. Mientras, el publicano, a distancia, no se atrevía a mirar el cielo, y sólo se golpeaba el pecho y se culpaba: “¡Señor! Mírame, mira a un malvado”.
14. ¿Y qué piensas? Éste es mejor que el ortodoxo porque el que se ensalza, será humillado, y el que se humilla, será ensalzado».
LC 5: