El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado Tercer mandamiento. No jurar nunca, porque nada se puede prometer, pues el hombre está completamente en poder del padre, y los juramentos se hacen para cometer malas obras.
Cuarto mandamiento. No oponerse al mal, soportar la ofensa y hacer más de lo que exigen los hombres: no juzgar y no pleitear, porque el hombre está lleno de errores y no puede enseñar a los demás. Con la venganza, el hombre sólo enseña a vengarse a los demás.
Quinto mandamiento. No hacer diferencias entre la propia patria y las otras porque todos los hombres son hijos del mismo padre.