El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Los servidores de las Iglesias de cualquier confesión, especialmente en los últimos tiempos, tratan de presentarse como partidarios del avance del cristianismo: hacen determinadas concesiones y desean corregir los abusos de la Iglesia, pero dicen que no se puede negar el principio mismo de la Iglesia cristiana por estos abusos, ya que únicamente la Iglesia puede unir a los hombres y erigirse como la intermediaria entre Dios y éstos. Pero nada de esto es cierto. Las Iglesias no sólo no han unido nunca, sino que han sido una de las principales causas de la desunión entre los hombres, de su odio mutuo, de las guerras, de las matanzas, de la Inquisición, de la Noche de San Bartolomé[19], etcétera. Las Iglesias nunca han sido intermediarias entre Dios y los hombres —algo innecesario y totalmente prohibido por Cristo, que reveló su doctrina a cada hombre directamente y sin mediaciones—, sino que colocan unas formas muertas en el lugar de Dios, y no sólo no revelan la verdad de Cristo a los hombres, sino que la ocultan. Las Iglesias, que han surgido porque las enseñanzas de Cristo no fueron comprendidas y que alimentan esta incomprensión con su inmovilidad, no pueden dejar de perseguir y acosar a cualquiera que comprenda verdaderamente la doctrina cristiana. Intentan ocultar este hecho, pero ello es imposible porque cualquier avance que se hace por el camino trazado por Cristo pone en cuestión la existencia misma de la institución.