El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Cuando escuchas sermones y lees artículos en los cuales, en los últimos tiempos, los teólogos de todas las confesiones hablan sobre las verdades y virtudes cristianas, cuando escuchas y lees habilidosos razonamientos elaborados duran tes siglos, exhortaciones y profesiones de fe, dudas de que las Iglesias puedan ser contrarias al cristianismo. «Es imposible que esta gente entre la que destacan hombres como Crisóstomo, Fénelon, Butler y otros predicadores del cristianismo sean hostiles al cristianismo,» piensas. Y tienes ganas de decir: «Las Iglesias pueden haberse apartado del cristianismo y haberse equivocado, pero no pueden haber sido contrarias a él». Sin embargo, cuando con el fin de valorar el árbol observas sus frutos, tal como nos enseñó Cristo, y ves que estos frutos son perversos y que a causa de ellos se ha tergiversado el cristianismo, no puedes dejar de reconocer que por muy buenos que fueran estos hombres, los asuntos de la Iglesia en los que tomaron parte fueron anticristianos. La bondad y méritos de estos hombres que sirvieron a la Iglesia fueron su bondad y sus méritos personales como hombres, pero no así resultaron los asuntos en los que participaron. Todos estos hombres como Francisco de Asís, nuestro Tijón de Zadonsk, Tomás de Kempis, etcétera, eran buenos a pesar de servir en una institución hostil al cristianismo, pero aún habrían sido mejores si no hubieran caído en este error.