El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Cuántas artimañas y esfuerzos necesitan las Iglesias para, a pesar de todas estas evidencias que destruyen la fe, seguir construyendo iglesias, diciendo misas, sermoneando, enseñando y, sobre todo, recibiendo por todo ello un sustento económico grandioso, como hacen todos estos sacerdotes, pastores, intendentes, superintendentes, abades, archidiáconos, obispos y arzobispos.
Para ello se necesitan unos esfuerzos colosales, sobrenaturales, y las Iglesias los realizan, pero tienen que ser cada vez más y más intensos. En Rusia, las autoridades, sometidas a la Iglesia, utilizan entre otros medios una violencia de lo más simple y brutal: la gente que renuncia a la expresión externa de la fe y que lo reconoce de manera abierta, es directamente castigada o privada de sus derechos; en cambio, la gente que cumple estrictamente las formas externas de la fe es recompensada y se le concede privilegios.
Así actúan los ortodoxos; pero todas las Iglesias sin excepción, con tal de lograr su objetivo, recurren a todos los medios posibles, y el principal de ellos es lo que hoy en día se llama hipnotización.