El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Sean cuales sean las ideas de un hombre o su nivel de desarrollo —ya sea un liberal instruido de cualquier tendencia, un filósofo de cualquier orientación, un cientÃfico o un economista de cualquier escuela, un hombre sin educación alguna, o incluso un religioso de cualquier confesión—, cualquier persona de nuestro tiempo sabe que todos los hombres tenemos el mismo derecho a la vida y a los bienes del mundo, que nadie es mejor ni peor que el resto, y que somos todos iguales. Cualquier persona lo sabe indudable, firmemente, y lo siente con todo su ser; además, no sólo ve a su alrededor que los hombres están divididos en dos castas —la trabajadora, oprimida, necesitada, y que sufre; y, por otro lado, la ociosa, opresora, que vive entre lujos y diversiones—, sino que además, voluntaria o involuntariamente, y de un modo u otro, es cómplice de esta división que su conciencia reprueba, y no puede dejar de sufrir al ser consciente de tal contradicción y de su responsabilidad con respecto a ella.
El hombre de nuestro tiempo, sea amo o sea esclavo, no puede dejar de sentir la constante y atormentadora contradicción que existe entre su conciencia y la realidad, y todo el sufrimiento que esto le provoca.