El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros La masa trabajadora —la inmensa mayorÃa de la gente, que se ve expuesta a trabajos y privaciones incesantes, absurdas y desesperanzadoras que consumen su vida entera— sufre aún más al ser consciente de la escandalosa contradicción que existe entre lo que es y lo que deberÃa ser, de acuerdo con sus convicciones y con aquello que profesan aquellos que los han colocado en tal situación y que en ella los mantienen.
Saben que están esclavizados, que están hundidos en la necesidad y en la oscuridad para servir al desenfreno de una minorÃa que los mantiene en el esclavismo. Lo saben y asà lo expresan. Esta conciencia es cada vez mayor y constituye la esencia de su sufrimiento.
En la Antigüedad, el esclavo creÃa que era esclavo por naturaleza, pero en cambio nuestros obreros, que se sienten como esclavos, saben que no deberÃan serlo, y por ello sienten la misma desesperación que Tántalo, condenado eternamente a desear y a no recibir aquello que no sólo podÃa ser suyo, sino que debÃa serlo. Los sufrimientos de las clases trabajadoras, causados por la contradicción entre lo que es y lo que deberÃa ser, multiplican por diez su envidia y su odio, nacido de esta conciencia.