El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Las clases dirigentes desempeñan con respecto a los obreros el papel de aquel que aplasta a su adversario, que lo agarra fuerte y no lo suelta, no tanto porque no desee hacerlo, sino porque sabe que en cuanto lo suelte durante un instante, será apuñalado inmediatamente, porque el oprimido está enfurecido y lleva un cuchillo en la mano. Por tanto, nuestras clases acaudaladas, sean sensibles o no, no pueden gozar de los bienes que robaron a los pobres, tal y como hacían los antiguos, ya que aquéllos creían tener ese derecho. Toda su vida y todos sus deleites están envenenados por los remordimientos de conciencia, o por el miedo.
Hasta aquí en cuanto a la contradicción económica. Pero aún más asombrosa es la contradicción estatal.