El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y así sería de no ser por la ley de la inercia, tan presente en la vida de la gente y de los pueblos como en los cuerpos sin vida. En los hombres, esta ley toma una forma de ley psicológica, que tan bien quedó expresada en el Evangelio con las palabras: «Y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas[27]». Esta ley consiste en que la mayoría de las personas no reflexionan para conocer la verdad, sino para convencerse a sí mismas de que la vida que llevan, que han adoptado y a la que están acostumbrados confluye con la verdad.
El esclavismo era contrario a todos los principios morales que predicaban Platón y Aristóteles, sin embargo ni el uno ni el otro eran capaces de verlo porque la negación del esclavismo destruía toda la vida que vivían. Lo mismo ocurre en nuestra época.
La división de las personas en dos castas, así como la violencia estatal y militar, son contrarias a todos los principios morales de nuestro mundo, pero parece que las personas avanzadas e instruidas no lo quieran ver.