El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Es asombroso ver cómo se pueden engañar los hombres a sí mismos cuando necesitan hacerlo: ¿los gobiernos accederán a que sus controversias sean resueltas por un tribunal arbitral y, por consiguiente, desmantelarán sus ejércitos? ¿Las disputas entre Rusia y Polonia, Inglaterra e Irlanda, Austria y Chequia, Turquía y los eslavos, Francia y Alemania se resolverán por un acuerdo voluntario? Esto es como proponer a los comerciantes y banqueros que no vendan nada por encima del precio de compra, que se dediquen a distribuir las riquezas sin obtener ganancias y que, por tanto, acaben con el tan innecesario dinero. Pero puesto que el comercio y la banca se basan únicamente en vender más caro de lo que se compra, proponerles no hacerlo y acabar con el dinero, equivaldría a proponerles que acaben consigo mismos. Y lo mismo sucede con los gobiernos. Proponer a los gobiernos que no empleen la violencia y que resuelvan sus disputas con equidad es proponerles que acaben consigo mismos como gobiernos. Y no existe ningún gobierno que vaya a aceptar esto.