El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Y fue entonces cuando Cristo predicó su doctrina, que además de propugnar la no resistencia al mal con la violencia, propugnaba también un nuevo modo de concebir la vida. Una parte de esta nueva concepción —o más bien su aplicación a la vida social— era la enseñanza de cómo acabar con los conflictos entre las personas, pero no con el fin de obligar a una sola parte a someterse sin ofrecer resistencia a lo que dispusiera tal o cual autoridad, sino para que nadie —especialmente quienes estuvieran en el poder— empleara en ningún caso la violencia contra nadie.
Esta doctrina fue aceptada por una pequeñÃsima parte de los discÃpulos; la mayorÃa de hombres, y sobre todo aquellos que se encontraban en el poder, tras abrazar de un modo ficticio el cristianismo, se mantuvieron en la costumbre de resistir con la violencia a aquello que consideraban el mal. Asà sucedió con los emperadores romanos y bizantinos, y asà continuó después.
La inconsistencia del principio según el cual una autoridad definÃa qué es el mal y lo combatÃa con la violencia, ya evidente durante los primeros tiempos del cristianismo, se evidenció aún más con la desmembración del Imperio romano en muchos Estados, con la hostilidad entre éstos y con sus luchas internas.