El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros Para un cristiano, jurar obediencia a los hombres o a las leyes humanas sería lo mismo que si un trabajador se comprometiera a cumplir no sólo con lo que le ordenara su patrón, sino también con todo aquello que le ordenara el resto de personas. No se puede servir a dos amos a la vez.
El cristiano se libera del poder de los hombres gracias a que sólo reconoce para sí mismo el poder de Dios, cuya ley, revelada por Cristo, reconoce en su interior y es a la única a la que se somete.