El reino de Dios esta en vosotros
El reino de Dios esta en vosotros El cristianismo en su auténtico sentido destruye el Estado. Esto fue comprendido desde un buen principio, y por ello Cristo fue crucificado; asà lo comprendieron también las personas que no se sentÃan obligadas a justificar el Estado cristiano. Sin embargo, con el tiempo, a medida que los jefes de Estado abrazaron en apariencia y externamente el cristianismo, empezaron a inventarse toda clase de artimañas y teorÃas según las cuales éste era perfectamente compatible con el Estado. Pero para cualquier hombre sincero y serio de hoy en dÃa es evidente que el auténtico cristianismo —la doctrina de la resignación, del perdón a las ofensas y el amor— y el Estado —con toda su pompa, su violencia, sus ejecuciones y sus guerras— son dos conceptos inconciliables. La profesión del auténtico cristianismo no sólo excluye la posibilidad de reconocer el Estado, sino que destruye sus cimientos.
Pero si esto es asÃ, y es cierto que el cristianismo no es compatible con el Estado, surge por sà sola la siguiente cuestión: ¿qué es mejor para el bien de la humanidad y más beneficioso para los hombres, continuar con esta organización estatal, o abolirla y reemplazarla por el cristianismo?
